Captiva EV, confort y equipo extra para la familia


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Carritos.co probó por algunos días la Captiva EV, un vehículo de líneas proporcionadas y de volumen generoso, de especial vocación familiar y cómodo desempeño, y que se está convirtiendo en la opción para quienes buscan un vehículo más grande y de mayor representatividad por encima del Spark EV en la casa Chevrolet. Análisis.


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La venta de eléctricos acelera a fondo en Colombia, al punto que en el mes de marzo se duplicaron las ventas de eléctricos desde lo reportado en febrero (2.508 vs 5.083) lo que da una clara idea de la fuerza de los EV, al margen de las dificultades por la marginal infraestructura existente para la recarga de sus baterías tanto en las ciudades como en los principales corredores viales del país.

Las marcas no son ajenas a la demanda, y cada vez más ofrecen diversas opciones que diversifican su portafolio de energías limpias. Es así como Chevrolet, una de las marcas más queridas por los colombianos, sigue expandiendo su oferta de eléctricos puros que inició con el curioso Spark EV, sigue con la Captiva EV, continua con la Equinox EV y cierra con la poderosa Blazer.

Desde afuera

Por sus dimensiones la Captiva EV incluso sobrepasa el segmento C, ingresando al segmento D con 4,745 mm de largo y 2,800 mm entre ejes, un vehículo que en medidas externas e internas no se queda corto en absoluto. Además de sus grandes portones, sobresalen sus rines de 18” bitono, con elegantes protectores plásticos y un techo flotante bitono que solo es posible ver en la versión electrificada, diferente a la versión híbrida donde el techo es del mismo color de la carrocería. Cuenta con una buena altura sobre el piso de 160 mm que, aunque no la convierte en todo terreno, si es apta para terrenos regulares.

Detalle de las luces diurnas de estilo perfilado

Sobresale el perfil afilado de sus luces DRL frontales, con una estilizada parrilla con el logo de corbatín en negro como es la nueva tendencia de la marca. La parrilla para la ventilación del conjunto motriz (de mayor utilidad en la versión híbrida) queda concentrada en la parte inferior con un diseño acanalado en negro contrastante. Se agradece el bocel cromado en la parte inferior.

El estilo bitono también está presente en los espejos, un detalle bonito que también agrega gracia a todo el conjunto.

La parte trasera de la Captiva fue resuelta de una forma original, adoptando un estilo propio que la aleja de diseños comunes de otras SUV’s. En este caso vemos nuevamente un diminuto panorámico trasero (¿tendencia?) con luces traseras sin el extendido puente lumínico, un diseño que es recurrente en otros Chevrolet como la Captiva de anterior generación, Tracker Turbo, Onix Turbo, e incluso si nos vamos al pasado, del desaparecido Cavalier de segunda generación (1995).

Cuenta con barras de techo funcionales con una carga máxima de 30 kgs.

Interiores

Cuenta con un diseño sobrio en tonos grises en un bonito conjunto, el volante achatado está forrado en cuero sintético, aunque se siente un poco duro al tacto. Dos elementos sobresalen en este apartado: su enorme pantalla multimedia de 15.6” (¿sobredimensionada?) y su consola central, muy elevada sobre el piso, que ofrece doble plataforma para celulares, así como doble compartimento portavasos con un útil sistema de sujeción.

Detalle de la consola central de doble altura

Esta consola si bien es práctica puede resultar incómoda para algunas operaciones como insertar el cable usb en los puertos que están bajo ella o incluso para quienes suelen pasar de una silla a la otra sin salir del carro, operación que no es posible con este accesorio.

En la Captiva también vemos muy centralizada la gestión del carro en su pantalla central, aunque se agradece que se dejaron botones físicos para la regulación de la climatización, aunque es en la pantalla donde se despliegan la totalidad de las opciones.

Uno de los elementos más importantes de este vehículo es su gran espacio interior. Como se evidencia en la foto, el espacio para los pasajeros de atrás es superlativo, no es exagerado compararlo con una sala rodante. Cuenta con rejillas de ventilación en la parte trasera junto con puertos USB tipo A y C, y también un detalle no menor: la ventilación / calefacción para los pies de quienes viajan atrás con rejillas en el piso bajo las sillas delanteras, aspecto que pone énfasis en el confort de la camioneta. Otro elemento a destacar es la posibilidad de ajuste de los espaldares de la banca trasera (17 posiciones según la ficha técnica).

Su gran techo panorámico corredizo es una de sus grandes virtudes, el cual se cubre con cortinilla eléctrica

También se observan en el techo tres manijas para los pasajeros, así como lámparas de un solo toque para la banca trasera.

Debido a las dimensiones de la SUV, creemos que en la banca posterior podría ser útil para transportar 4 pasajeros sin mayores dificultades, espacio que puede ser de mucha utilidad para transportar niños junto con sus juguetes o elementos personales.

Es de anotar que cuenta con dispositivo de anclaje para sillas infantiles ISOFIX y Top Tether (estándar), elementos que junto con el gran espacio disponible puede convertirse en el lugar preferible para que las madres viajen con sus hijos, como se ve últimamente.

En el espacio de baúl tampoco se queda corta, ofrece 532 litros sin abatir las sillas traseras, y 1.690 con los espaldares abatidos. En futuras versiones caería muy bien la presencia de la tercera banca por el espacio con el que cuenta y por su vocación familiar

Conducción

Como todo carro eléctrico cuenta con una buena respuesta, a pesar de sus 1.835 kilos de peso vacío. Su motor eléctrico eroga 201 hp, con un torque de 310 Nm, lo que nos entrega una relación peso/potencia de 9,12 kgs/hp (vacío), que con dos pasajeros de 80 kg y 50 kg ya sube a 9,77 kgs/hp. Su vocación no es deportiva y así se siente en marcha.

Motor de imanes permanentes (permanent magnet) con bobinado en barras de cobre (bar wound)

Como anotábamos es un vehículo de orientación familiar, donde el confort prima sobre la deportividad. Estuvimos probando la camioneta en un viaje desde Bogotá hasta el patriótico Puente de Boyacá, donde pudimos comprobar los cuatro modos de manejo (Eco, Eco +, Estándar, Sport) y para evitar contratiempos con la batería preferimos manejar en modo Eco con algunos intervalos en modo Estándar. En modo Eco se alcanzan los 130 kms/hora con alguna dificultad, mientras en Estándar se llega a 140 kms/hora con más facilidad y se puede rebasar esa marca. La buena insonorización hace que el carro alcance altas velocidades con facilidad sin que se note en la cabina.

En el display para el conductor se puede hacer seguimiento en tiempo real tanto del consumo de energía como la recuperación de la misma en la regeneración de frenado

En materia de asistencias, nos resultó un poco invasivo el asistente de mantenimiento de carril, el cual preferimos desactivar ante la contundencia de la corrección en vía. También dentro de sus sistemas de asistencia -llamado Chevrolet Intelligent Driving- encontramos el dispositivo de detección de obstáculos y peatones delanteros y posteriores y que los muestra en el display del conductor; la muy útil cámara 360° con sensores de estacionamiento atrás, que nos hicieron falta adelante pero que de alguna manera se suplen con la cámara cenital. Todo esto de especial importancia debido las dimensiones del vehículo.

En relación con la seguridad cuenta con una larga lista de accesorios que puede consultar aquí, entre ellos el control de tracción, control electrónico de estabilidad, 6 airbags (2 frontales, 2 laterales y 2 de cortina), el útil sistema Auto Hold especialmente en semáforos y trancones, entre otros. Valga la anotación, nos gustó el cierre automático de vidrios y techo corredizo cuando se cierra el vehículo.

Precisamente gracias al indicador de consumo es posible observar, como ocurriría en un vehículo a gasolina, el mayor débito de energía por cuenta de la mayor exigencia en sobrepasos o subiendo colinas. En ese momento es cuando se evidencia que la autonomía de un vehículo eléctrico no es la misma en todas las circunstancias, menos en geografías como la nuestra donde la montaña exige más consumo de recursos, sea gasolina o energía eléctrica.

Conectividad

Gran pantalla central de alta definición. Imagen: Chevrolet

En sus versiones híbrida y eléctrica ofrece emparejamiento bluetooth con celulares, pero para la conectividad Car Play y Android Auto es necesario el cable, un aspecto que seguramente Chevrolet mejorará en el futuro. En la pantalla central de 15,6” se gestiona tanto la multimedia, radio, cámaras, climatización, mapas y asistencias. A pesar de la diversidad de opciones, la pantalla es intuitiva y fluye muy bien. Eso sí por su tamaño deslumbra y es mejor operarla en modo oscuro.

Bajo la consola central se encuentran los puertos de datos y energía USB tipo A y C, así como la salida de corriente de 12 voltios, aunque como anotábamos su acceso no es sencillo ya que la misma consola lo dificulta.

En cuanto a la instalación de sonido encontramos 6 parlantes (4 parlantes y 2 tweeters).

Consumo y utilidades

En la prueba realizada de Bogotá hasta el Puente de Boyacá recorrimos 243 kms, con un consumo del 53% de la batería (iniciamos con una carga del 82% y llegamos de regreso a Bogotá con 29%). Haciendo el cálculo respectivo nos daría una autonomía en carretera, mayormente plana, de 458 kms (modo Eco). Esto también da una muestra que según las condiciones de manejo la autonomía calculada se modifica considerablemente, ya que al iniciar la prueba el computador del carro nos mostraba 255 kms de recorrido disponible, y a pesar de recorrer 243 kms, el saldo no fue de 12 kms, sino de 88 kms según la estimación del computador.

La Captiva viene equipada con cargador tipo 2 CCS 2 para carga lenta y rápida

La marca estima una autonomía en ciclo WLTP (la más real) de 318 kms, aunque vale la pena seguir probándolo especialmente en ciudad, donde es posible que sus números se acerquen a la autonomía prometida en ciclo NEDC de 415 kms.  Vale decir también que el vehículo se entrega con conector de carga lenta, que en toma casera nos arrojó una duración de 20 horas para pasar de 29% al 100%.

Conclusión

Chevrolet trae de nuevo el nombre Captiva para una camioneta que marca cada vez mayores diferencias frente a sus antecesoras, donde sus dimensiones externas pero sobre todo de su espacio interior, muy completo equipamiento y asistencias de manejo, autonomía correcta y respaldo Chevrolet, pueden inclinar la balanza para aquellas familias que buscan desplazarse con comodidad y confort, de manera rentable y con la tranquilidad de una red postventa robusta fortalecida a través de una presencia de la marca en Colombia que ya va por los 45 años. Precio: $139.990.000 versión híbrida, con 8 años de garantía y hasta 160.000 kms en la batería.   

Textos y fotos: Juan Eduardo Rodríguez

Agradecemos a GM Colombia por su gentil apoyo al facilitarnos el vehículo para la prueba.