
Con una agresiva estrategia comercial en el país, el Seagull encontró mayor éxito que su hermano Dolphin -el cual sigue en venta pero muy lejos de los más demandados- y hoy es el city car eléctrico más vendido del país. A pesar de sus líneas, un poco más asiáticas que los cánones occidentales de los que está acostumbrado el mercado, el monovolumen supo encontrar su espacio y tras casi dos años en Colombia es fácil verlo en nuestras calles.
El mercado permite hoy (marzo 2026) adquirir el Seagull desde $80.000.000 en su versión de entrada con batería de 30 kWh, lo cual lo pone a liderar un segmento donde otros vehículos del mismo origen han animado la competencia: GAC Aion UT $81.000.000; Dongfeng Box $75.000.000; Geely EX2 $81.000.000, JAC E30X $84.000.000, y donde marcha solitario el Renault E-Kwid ($73.000.000) junto a sus rivales asiáticos.
Probamos el carro, en su versión 400 GS con equipamiento tope y estas fueron nuestras impresiones:
Desde afuera

No tiene que lucir el verde de la foto para ser un carro que llame la atención. En sus otros colores disponibles (azul, blanco y negro) es un carro diferente que atrae miradas, aunque habrá quienes denosten de sus líneas poco convencionales. En general en su diseño juega con una línea en alza que termina subiendo el perfil en la parte trasera pero manteniendo las chapas en una altura ergonómica, mientras unos bonitos protectores en plástico negro recorren los hombros de las llantas y la parte inferior de la carrocería, que valga decir tienen marcada la leyenda “Blade battery”, en relación con la tecnología de la batería que trae este vehículo y que fue desarrollada por BYD.

En cuanto a las luces, tipo LED además de gran eficiencia al conducir de noche, nos pareció sencilla pero práctica la ubicación de las luces DRL con dos tiras que van muy bien con el conjunto.
Calza unas ruedas 175/55 R16 de perfil bajo, muy deportivas y con bonitos rines de aleación en aluminio también en tono oscuro, como marca la tendencia, con algunos detalles pulidos y que por su diseño dejan ver muy bien el conjunto de disco y cáliper de frenos en las cuatro ruedas, lo que refuerza el tono deportivo. (Valga anotar que las llantas de los carros eléctricos son diferentes, ya que por cuenta del peso de la batería y la alta entrega de torque requieren un diseño especial. En este caso el carro rueda sobre cauchos Hankook ION).



El conjunto trasero es voluminoso en contraste con el diseño afilado del frente, encontramos un techo estilo flotante, un también voluminoso spoiler con tercer stop incluido sobre un pequeño, muy pequeño panorámico trasero. El bómper queda mimetizado entre los grandes guardafangos traseros y la tapa del baúl, en un diseño poco convencional pero bien resuelto.

Interiores

Encontramos unas sillas tapizadas en eco cuero y con tonos grises y azules (aunque nos parece que el azul no hace mucho juego con la pintura exterior), unas sillas delanteras con un espaldar marcadamente deportivo y una adecuada postura de manejo, con ajuste eléctrico en el mando del conductor.
El tablero tiene una predominante franja azul que también se hace presente en los tapizados de las puertas, así como en la plataforma central. El timón tiene una agradable sensación al tacto, está forrado con ecocuero con vistosas costuras visibles en el mismo verde de la carrocería.

Con respecto al habitáculo trasero, la banca posterior está dispuesta para tres personas, pero por las dimensiones del carro es mejor para dos adultos. Tiene una buena altura al techo, cuenta con los dos bolsillos en los espaldares para los pasajeros de atrás, pero no encontramos rejillas de ventilación ni puertos usb para el servicio de los que viajan atrás, accesorios que en otros vehículos del mismo segmento sí están disponibles. Eso sí cuenta con cinturón de tres puntos para el pasajero de la mitad y puntos de anclaje isofix.
En el techo encontramos tres manijas para cada ubicación, y nos dio muy buena impresión la presencia de airbags de cortina para los pasajeros de la banca trasera (en la versión que probamos hay 6 airbags: dos delanteros, dos laterales y dos de cortina).
Conducción
Como city car creemos que cumple cabalmente la tarea, es de una conducción muy suave reforzada además por su fluida dirección electro asistida. Aunque el panorámico está un poco inclinado, la visibilidad para el conductor es buena, no así hacia el panorámico trasero donde el margen de visión es reducido, el cual se complica más si tenemos pasajeros en la banca trasera. Tiene una buena respuesta, suficiente para sus 73,8 hp y 135 Nm de torque, y unos frenos bien calibrados. Ágil y práctico, y fácil de parquear gracias a sus cámaras 360 y a su tamaño, es un carro que se siente cómodo en los trayectos citadinos.
Valga decir que solo con tocar un pulsador hacia arriba o abajo se selecciona la marcha del carro (reversa, neutro y drive) mientras la selección de modos de conducción (normal, eco y sport) se realiza con otra perilla.

Es un vehículo que dada la facilidad que ofrece de conducción transmite seguridad, aunque se queda corto en asistencias a la conducción -ADAS- ya que no ofrece algunas muy comunes como frenado de emergencia, asistente de mantenimiento de carril o los sensores de punto ciego, que nos hicieron falta. Equipa eso sí cámara de reversa y cámara panorámica 360 (excelente), control electrónico de estabilidad, control de tracción, control crucero. Viene igualmente con sensores de parqueo, pero solo traseros. Extrañamos los delanteros aunque la cámara 360 los suple un poco. Nos pareció correcto y útil que el ajuste de los espejos se hace a través de botones en la puerta del conductor, lo que facilita enormemente la operación versus otros vehículos eléctricos que centralizan -también- ese ajuste en la pantalla central.
Conectividad
Útil, práctica e intuitiva. Conectar con cables el celular al carro es cosa del pasado, encontramos que la sincronización entre nuestro teléfono con Android Auto vía bluetooth fue sumamente sencilla y fluida, la pantalla central de 10,1” con rotación eléctrica funciona perfectamente, obedece sin retrasos ni congelamientos. La conexión con Apple Car también es inalámbrica en las dos versiones. A nuestro parecer la pantalla multimedia es uno de los mejores elementos del carro, y si esto se comprobó en el Seagull que es un carro de entrada, lo mismo se podría esperar de todos los demás carros de BYD.

Encontramos también una plataforma de recarga inalámbrica de celulares sobre una consola de doble superficie, conexión eléctrica USB tipo C para recarga y conexión USB tipo A para datos, además de una salida eléctrica de 12 voltios. Y en cuanto al sonido, cuya instalación es de 4 parlantes, está visto que los carros de hoy no cuentan con entrada auxiliar de 3.5 mm (eliminación de cables) pero el Seagull nos permitió la lectura de una tarjeta micro sd, especialmente útil para la música. Buen detalle.
El volumen se controla desde una conveniente y práctica perilla en los comandos del timón, pero si se hiciera necesario también en la pantalla multimedia.

Consumo y utilidades
En uno de los recorridos de prueba entre Bogotá y Cajicá encontramos unas excelentes cifras de consumo de energía, que según el computador del carro fue apenas 9% de la batería para 56 kms de recorrido en total, aunque el computador nos arroja también que para ese recorrido se consumió 7,4 kWh, lo cual indica una autonomía en esas condiciones de manejo de 287 kilómetros, cercana a la de 320 kms en ciclo WLTP (la marca lo comercializa con autonomía de 380 en ciclo NEDC, de anterior generación). Valga decir que a diferencia de otros modelos del segmento, el Seagull no permite cambiar la visualización de ciclo, que está configurada por defecto en el ciclo chino CLTC.

El Seagull tiene un baúl de 230 litros, que pasa a 1.000 con la banca trasera abatida, lo que puede ayudar a movilizar carga más voluminosa (por ejemplo una bicicleta) y puede ser útil en otras circunstancias, porque el espacio de baúl es más bien limitado, situación que es esperable en un city car. Cabe anotar que el Seagull no viene equipado con llanta de repuesto.
Conclusión
El BYD Seagull revalida su posición en el mercado como el city car eléctrico más vendido de Colombia con argumentos de peso como su batería Blade de alta tecnología desarrollada por BYD, una construcción sólida con equipamiento completo, con una operación muy eficiente, una autonomía adecuada en relación con el producto y a un precio muy competitivo. De hecho este modelo fue ganador del World Car 2025 en la categoría World Urban Car (carro urbano), entregado por un jurado de 102 periodistas del sector de 30 países, pero el más claro indicador es su gran respaldo de parte del consumidor nacional, que puso a rodar por nuestras calles solo el año pasado, 2,800 unidades.
Textos: Juan Eduardo Rodríguez – Coordinador editorial carritos.co
Fotos: Carlos Fernández – Director carritos.co
Agradecemos a BYD – Motorysa por su gentil apoyo al facilitarnos el vehículo para la prueba.
