
En el pasado Salón del automóvil, en medio de una enorme oferta de vehículos, fue evidente que el segmento de los city car eléctricos de entrada se nutrió con otras propuestas, ya que desde hace algún tiempo solo era posible acceder al Renault e-Kwid, BYD Seagull, BYD Dolphin y JMEV 2 y 3.
Ahora el panorama se enriqueció con marcas emergentes como Geely, GAC y JAC, del cual tuvimos la oportunidad de probar el llamativo y simpático E30X.
Desde afuera

A primera vista, nos pareció un vehículo similar en sus formas a los Mini, percepción que se refuerza bastante con sus espejos, evidentemente parecidos a los del carro británico, y también con su carrocería en opción bitono, blanco con negro como nos correspondió probarlo en esta oportunidad.

Es un carro de una estética depurada, que fluctúa entre los trazos curvos y lineales (Mini de nuevo), con manijas ocultas abatibles que van muy bien con la limpieza de su diseño. Sus bonitos rines de aluminio bitono de 17” también agregan un toque de estilo al conjunto.
La simpatía la consigue con sus grandes farolas redondas, que se nos asemejan a las del Volkswagen Beetle de última generación, aunque a nuestro parecer rompen un poco con la sobriedad del conjunto. El minimalismo de la parte trasera es contrastante con su parte frontal, donde se encuentra una puerta de baúl limpia, con un elegante spoiler y vidrios traseros tintados en negro que van muy bien con el techo del mismo tono, y rematados con una antena tipo aleta de tiburón.


Cuenta con luces diurnas DRL y con posibilidad de animación, lo que agrega simpatía al carro. Atrás también sus stops son led, al igual que el tercer stop, y las minimalistas luces de reversa y antiniebla, ubicadas en la parte inferior del bómper.
Interiores

Desde adentro también se juega con el bitono, ya que sus asientos tapizados en cuero sintético negro muestran franjas en blanco contrastante, estilo que se replica en sus puertas.

En el tablero central resalta el brillo de elementos como las rejillas de ventilación, y la franja con diseño romboide que lo recorre. Además de las pantallas mandatorias ahora en los carros eléctricos, una que gestiona buena parte del carro y otra con indicaciones para el conductor, encontramos un timón achatado como lo dicta la tendencia y con botones multifunción en cada costado. Se salvaron de la extrema digitalización los tradicionales mandos de palancas de direccionales, limpiaparabrisas. Las marchas se controlan también en una simple pero funcional palanca, al lado derecho del timón.

Cuenta con una consola central de doble altura, con una útil plataforma de recarga inalámbrica de celulares, y en la parte interior portavasos con un práctico sistema de retención para que la botella no “baile” en la cavidad, también dos conectores USB, uno de datos y otro de carga, y una toma de corriente de 12V.
También resalta su techo panorámico -único en el segmento- con cortina, la cual se puede retirar para disfrutar de la vista. Se requiere eso sí de un curso para plegar la misma en el forro para tal fin, ya que no nos resultó sencillo realizar la tarea. En todo caso en buena parte de la conducción preferimos el techo cubierto.

Conducción
La postura de conducción es cómoda y se agradece que a pesar de ser un auto de entrada, se cuente con controles eléctricos de ajuste de la silla del conductor, y se comprende que por ese precio, la del pasajero sea de ajuste manual. También su retrovisor, de ajuste día/noche manual y no electrocrómico, es esperable para este nivel del segmento.
Como carro inteligente de última generación, solo basta acercarse con el control (llave) para que el carro despliegue las manijas, ajuste los espejos y esté en modo “ready” listo para moverse. No hay ni siquiera botón de arranque. Solo se necesita sentarse, ajustar el cinturón de seguridad y dar marcha con la palanca. Hay que decir que la silla se desliza hacia atrás automáticamente para facilitar la maniobra de ingreso, y vuelve a la posición memorizada según el conductor haya guardado en el sistema central del carro.

Cuenta con cuatro (4) cámaras que ofrecen una magnífica y útil visión 360 del carro, función que ya extrañamos al volver al carro de la casa. La definición y precisión en el parqueo hacen de esto una experiencia completamente amable e intuitiva para el conductor, y facilita enormemente la maniobra para estacionar en espacios ajustados.
Una vez en marcha, se siente la sobresaliente respuesta de su motor eléctrico de 175 Nm de torque, que deja atrás tranquilamente a los demás carros en el semáforo si se arranca con decisión.
El silencio de marcha y la insonorización son notables, y no tiene problema en llegar a los 100 kms/h en rectas prolongadas. Sin embargo, encontramos excesivamente concentradas las funciones del carro en la pantalla multimedia de 12.8”, para lo cual se debe tomar tiempo para conocer la ubicación de las funciones básicas, porque al llegar por primera vez al carro cuesta trabajo ubicar elementos tan simples como el radio, el ajuste de los retrovisores, o el Android auto. Se echan de menos los botones físicos para estas funciones. Se resalta muy positivamente que la conexión tanto a Android auto como Car Play es totalmente inalámbrica.
Sin embargo esperamos una mejor capacidad de procesamiento de la pantalla multimedia porque en ocasiones tiende a congelarse o no atender las instrucciones a través del tacto. En algún momento también se saltó la emisora sintonizada a otra frecuencia sin mediar orden.

También resultó un desafío encontrar el botón de luz de parqueo, que se encuentra de forma inédita en el techo. Vale decir que la alerta sonora de las luces de estacionamiento podría ser un poco más sutil, porque por su sonido puede causar fatiga.
En marcha se hacen presentes las asistencias a la conducción como el mantenimiento de carril, la activación de las cámaras cuando se procede al cambio del mismo, las convenientes alertas de punto ciego (muy útiles ahora por la profusión de motos), y alertas varias como apertura de puertas, presión de los neumáticos entre otras.

Nos pareció muy conveniente el ajuste de ciclos de consumo, ya que es posible modificar el ciclo de consumo de electricidad de CLTC (chino) al WLTP (europeo) entre otros, donde pasa de 400 a 330 de autonomía. Como lo pudimos comprobar, el estándar europeo corresponde más a la realidad.
El aire acondicionado funciona a la perfección, tanto que hay que controlar la potencia del ventilador porque puede “congelar” a los pasajeros. Se agradece el detalle del descansa brazos con almacenamiento refrigerado. Igualmente bonito y agradable el detalle del parasol iluminado para conductor y pasajero, que en caso de retoques de maquillaje es especialmente útil.
Recarga
En pruebas caseras y con el respectivo cable, nos arrojó que de 60% a 100%, la carga tomaba 20 horas. Esto quiere decir que la carga completa desde cero podría tomar 48-50 horas en corriente alterna (AC) en una toma común. Sin embargo, en electrolinera con corriente DC (continua) y una entrega de 40 KW nos tomó 40 minutos pasar del 40% al 87%. Muy conveniente, aunque según pruebas, el desgaste de la batería es mayor con carga rápida. Para analizar.
Conclusión
Es una alternativa muy válida para los que se encontraban limitados al BYD Seagull y Renault Kwid, donde el tamaño de la carrocería y su actual diseño son argumentos que pueden inclinar la balanza. No es ajeno a preguntas y miradas en la calle, lo que lo convierte en un vehículo con carácter propio y diferente. Realmente es muy agradable de manejar, y las múltiples asistencias y accesorios de última tecnología hacen que la conducción sea una experiencia especial en este vehículo. Nos deja una muy buena impresión y con ganas de seguir disfrutándolo.
Precio de venta (marzo 2026): $83.990.000
Garantía de 6 años o 150.000 kms
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Textos y fotos: Juan Eduardo Rodríguez S.
Agradecemos a Autocom por su gentil apoyo al facilitarnos el vehículo para la prueba.
