
En su introducción, a principios de 2024, KIA prometió una fórmula ganadora: un vehículo que tanto en versiones sedán como hatchback atraía miradas por su diseño de vanguardia, estilo deportivo, con mecánica convencional, probada y precios para poner a pensar. De hecho, para ese momento (enero 2024) el K3 de entrada (Desire) se comercializaba en $79 millones, precio que volvió la atención aún en tiempos en que el consumo ha mostrado preferencia por las SUV de mayor tamaño y prestaciones.
El mercado permite hoy (febrero 2026) adquirir el mismo K3 en $80.990.000 en su versión de entrada, otro argumento de peso que inclinó la balanza lo suficiente para obtener el éxito y convertirse en el líder de ventas de 2025.
Probamos el carro, en su versión hatchback (Cross) y equipamento tope (GT Line) y estas fueron nuestras impresiones:
Desde afuera


Como lo anotábamos, es un vehículo con líneas de vanguardia que marcan la diferencia. En su versión cross, se asemeja un poco a una SUV aunque la plataforma sea la misma que la del sedán. En esta versión GT Line, gana despeje sobre el piso con las llantas de 17” (15” en la versión Desire y 16” Vibrant) para marcar 180 mm frente a 165 de la versión sedán. Sus rines de aluminio bitono también aportan al diseño del vehículo. Cuenta con molduras plásticas en la parte inferior y en los pasos de rueda, que son comunes para todas las versiones y presentes también en la versión sedán, pero a diferencia de esta última, la versión Cross cuenta con barras de techo funcionales.

Uno de sus mejores ángulos es el frontal con son sus luces en L, nuevo distintivo de la marca, junto con visión diurna DRL, y que en esta versión se acompañan de exploradoras, también LED. Sus líneas modernas permiten un juego de doble parrilla con diseño hexagonal y pintadas con negro brillante que hacen buen contraste con el tono de la carrocería.
En la parte posterior encontramos un diseño bien resuelto con un spoiler trasero en negro distintivo que agrega gracia a la vista, el conjunto óptico con puente lumínico y que mantiene el diseño en L de las luces frontales. No hay profusión de emblemas, solo un minimalista KIA en el centro y las indicaciones del modelo y versión. Llama la atención el detalle de la simulación de doble escape, lo que agrega deportividad, además de su antena tipo aleta de tiburón.

Interiores

El estilo vanguardista se mantiene en su diseño interior, donde llama la atención la línea que recorre todo el tablero y que se mimetiza en las rejillas de ventilación. Su timón achatado y su doble pantalla para el manejo y la multimedia son elementos que agregan modernidad al conjunto.
Cuenta con una ingenioso sistema para la multimedia y la ventilación que se controla con un botón que alterna entre las dos opciones, aunque nos resultó complicada la simple operación de subir / bajar volumen con la perilla, ya que con frecuencia lo tomaba como orden para la ventilación.


El display para el conductor es digital, abandonando del todo lo análogo. Para los infaltables controles de velocidad resulta práctico por la fácil visualización, pero para el tacómetro hay que acostumbrarse a este tipo de lectura.


En cuanto a las sillas encontramos un habitáculo con correcta ergonomía, tapizados en cuero sintético bitono por la versión, donde encontramos rejillas traseras de ventilación que mejoran el confort para los ocupantes de la banca. Se extrañan los dos bolsillos que usualmente se ubican en los espaldares de las sillas delanteras. El piso es casi plano, pero en las versiones con techo corredizo como la que probamos el techo es disparejo y puede rozar con ocupantes altos, como efectivamente nos ocurrió. Sin embargo el espacio para las rodillas es suficiente, incluso una persona alta no roza las sillas delanteras.
Conducción
Debemos decir que es un carro orientado al uso personal o familiar, y aunque cuente con un diseño deportivo, su comportamiento es el de un carro familiar. Su motor 1.6 de 16 válvulas eroga 121 hp a las 6.300 vueltas, con un torque de 151 Nm. Cuenta con una relación peso/potencia de 10 kgs/hp (vacío), que con dos pasajeros de 80 kg y 50 kg ya cambia a 11,1 kgs/hp; no es una flecha.
El modelo que probamos trae importantes asistencias de manejo, que pudimos probar activamente como el asistente de seguimiento de carril, que endurece el timón corrigiendo la maniobra hasta volver al carril (un poco intrusivo a nuestro parecer), alerta de punto ciego, alerta de proximidad (útil por ejemplo con las motos) así como asistente de colisión, que frena el vehículo ante la aparición súbita de un obstáculo. Se echa de menos la función Auto Hold útil por ejemplo en los semáforos para no tener que poner el pie en el freno mientras el carro espera el verde. La suspensión nos pareció dura para caminos regulares. Además de todas las asistencias de manejo que puede consultar aquí, son comunes para todas las versiones los airbags para piloto y copiloto, así como los laterales y tipo cortina, para un total de 6 bolsas. Cuenta con frenos ABS con sistema EBD y control de estabilidad. En las pruebas de choque de LatinNcap obtuvo una destacada calificación de 5 estrellas, que puede revisar aquí.
La visión hacia atrás es más bien reducida, sensación que se incrementa por los apoyacabezas y se agrava con pasajeros atrás.
El K3 obtuvo 5 estrellas en la calificación de pruebas de choque LatinNcap, con destacada protección para conductor (87%) y niños (84%).
Conectividad
En todas sus versiones el K3 ofrece conectividad Car Play y Android Auto inalámbricos, lo cual se agradece dada la utilidad de estos servicios y sin la molestia del cable. La pantalla de 10,25” presente en versiones Zenith y GT Line es suficiente y funciona sin congelamientos. En la parte delantera cuenta con dos puertos USB, tipo A y tipo C, además de la salida de corriente de 12V. Para los pasajeros de atrás hay dos muy útiles conectores USB tipo C. En esta versión encontramos 6 parlantes, con sonido correcto, mientras en las demás versiones la instalación de sonido son 4 parlentes. También está presente el cargador inalámbrico en las versiones Zenith y GT Line, lo cual también es un accesorio de última generación.

Consumo y utilidades

En la prueba realizada obtuvimos 45 kms por galón en ciudad, mientras en una salida a las afueras de Bogotá (Cota), lo cual se puede considerar como un recorrido mixto, logramos 63 kms por galón, eso sí con una conducción moderada y solo el conductor. Es un carro cómodo, que como anotábamos no es de grandes arrancadas (12 segundos de 0 a 100) y una velocidad máxima de 190 kms/hora. En la versión que manejamos tenemos un baúl de 390 litros, que pasa a 1.285 con las sillas abatidas. Se agradece también la presencia de la llanta de repuesto, accesorio que algunos vehículos están empezando a eliminar.
Conclusión
El K3 a pesar de estar en la tipología sedán ha agradado al consumidor por sus líneas, confort y conectividad de última generación. A pesar de que en lo mecánico ofrece una propuesta tradicional, que no incluye hibridaciones ni turbo, ni la caja automática es CVT, sí ofrece un paquete con una excelente relación producto-calidad-precio, teniendo en cuenta el prestigio de la marca KIA que se convirtió además en la marca que más vendió vehículos en 2025, con una participación del 40,7% del mercado (de cada 10 carros que se vendieron en Colombia, 4 fueron KIA). Así las cosas, aunado a una garantía de 7 años o 150.000 kms, entendemos claramente por qué el KIA K3 fue el carro más vendido en 2025.
Textos y fotos: Juan Eduardo Rodríguez S.
Agradecemos a Metrokia por su gentil apoyo al facilitarnos el vehículo para la prueba.
